Hyemy’ong S’unim

Asiento de la Mente del Concilio de las Tradiciones

Description:

Un hombre enclenque y delgado de aspecto asiático, de unos 55 años de edad aparente. Su cabeza está afeitada, su rostro es redondo con mejillas sonrosadas, y tiene siempre una mirada gentil y unos ojos divertidos. Tiene una marca de nacimiento en la forma de una llama a la altura del cuello. Hyemy’ong esconde su escuálida figura bajo un turumagi (un kimono coreano) remendado, que cuelga sobre una camisa gris y sus pantalones grises holgados. Durante las sesiones del Concilio, Hyemy’ong lleva un changsam (túnicas formales) púrpura por encima de todo aquello.

Al contrario que los otros Archimagos del Concilio, ha envejecido bastante bien física y mentalmente, manteniéndose al corriente con la “juventud” (magos menores de 100 años), incluso adhiriéndose a los que dicen que deberían aceptarse a los Huecos entre las Tradiciones y el Concilio. A pesar de eso, se siente arcaico y extraño ante las nuevas generaciones. Como con todo lo demás, trata de esconder estas inseguridades bajo bromas y costumbres que el resto de magos no suelen entender.

¿Los Huecos? Por supuesto que deberíamos considerarlos una tradición. ¡Son como los Errantes, sin los dedos chamuscados! ¡Jajajaja!

Bio:

Hyemy’ong creció en un monasterio en Korea, en el siglo XVI. Se granjeó un enorme respeto the tanto los monjes como los visitantes por su sabiduría y empatía. A su ascenso entre las filas de los monjes ayudó que llevaba la marca del tulku (reencarnación) del último Emperador Joseón. A pesar de ser una figura prominente entre el monasterio, Hyemy’ong siempre desafiaba la voluntad de sus superiores debido a su forma ligera y alegre de ver la vida. A los 16, cuando su insubordinación se mostró insuperable, sus superiores lo expulsaron del monasterio, causando que perdiera la fe y se enfrentara a una vida que nunca había conocido: la del laicado.

Armado con un espíritu indomable, Hyemy’ong se enfrentó a su humillación y, en el proceso de encontrar su camino en el mundo exterior al monasterio, Despertó. Ahora, habiendo ascendido a través de su sabiduría, esfuerzo y amabilidad entre los rangos de la Hermandad Akáshica, habla ante el Concilio de los Nueve. A pesar de todo, Hyemy’ong todavía se enfrenta a todo con una alegría y ligereza que contradice la complejidad de sus pensamientos, pero al mismo tiempo hace que se tambalee la fe de otros en él.

Hyemy’ong S’unim

La Décima Esfera Nikolatos